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En una de mis páginas favoritas de consulta obligada, a la que estoy suscrito, me he encontrado con una campaña que al principio me llamó mucho la atención por curiosa y que al leer el post, me hizo reflexionar sobre la realidad. 

En la Web de MediaLab UGR (Universidad de Granada), comentan la campaña: “familias que wasapean en paz, recomendaciones para el uso responsable de los grupos de familias”; puesta en marcha a través de la delegación territorial de Educación en Granada en colaboración del gabinete de asesoramiento de Convivencia e Igualdad, en coordinación con el Área de Apoyo a la Acción Tutorial y Convivencia del Equipo Técnico Provincial de Orientación Educativa y Profesional de la provincia de Granada, una iniciativa que persigue mejorar la convivencia y la participación familiar en los centros,  recomendando un uso adecuado de los grupos de WhatsApp en los que participan las familias del alumnado.

Blog del Equipo Técnico de Orientación Educativa

No es un asunto menor, ni para tomarlo a broma. Todo lo contrario, éste software de mensajería instantánea es uno de tantos programas digitales que tenemos instalados en nuestros teléfonos inteligentes. Además, es la herramienta de comunicación más utilizada por los españoles.

A modo de datos anecdóticos, Mikel Cid de Xataka, en esta entrada comenta, “que WhatsApp es una máquina de generar usuarios, superando ya la barrera de los 1.000 millones de usuarios. Pero no todo es tener usuarios, también hace falta que esos usuarios sean verdaderamente activos para llevar una app a la cumbre del éxito, y por lo revelado por Jan Koum, uno de los fundadores de la famosa aplicación, los usuarios de la aplicación son máquinas de escribir mensajes y compartir contenido”.

A estas alturas, continúa comentando, “los servidores de WhatsApp no pueden tener descanso, y es que a diario pasan por ellos 42.000 millones de mensajes de texto. Pero es que el texto no pesa apenas, lo que pesan son los 1.600 millones de fotos o 250 millones de videos que se comparten a diario, todo ello gestionado por solo 57 ingenieros”.

Todo esto son datos y números que nos dan una idea del uso continuo que hacemos de esta app. Sin embargo, cuando nos instalamos la aplicación en nuestros terminales nadie leemos ningunas instrucciones de uso. De hecho, al instalarla, es tan intuitiva su usabilidad y tan sencillo que en pocos segundos estamos enviando y recibiendo mensajes. Porque de eso se trata, de comunicarse a través del ciberespacio de una forma instantánea. Y sinceramente, todos estamos encantados con WhatsApp. 

¿Qué ocurre fuera de nuestro entorno más íntimo?, ¿Quién no ha tenido alguna vez un mal entendido por culpa de una mala utilización de la aplicación?

Y más desde que su uso se ha generalizado en el ámbito profesional, todos tenemos grupos de familia, de amigos, trabajo y eventos varios etc. 

Efectivamente, todos nos comunicamos continuamente, de una manera intuitiva sin más límites que los que a cada cual le dicta su sentido común, que como dice Sabina J., a veces no es el más común de los sentidos.  

WhatsApp es un foco de conflictos por imprudencia. 

Se ha detectado en los últimos años una tipología de conflictos que surgen por el mal uso de ésta herramienta, como por ejemplo:

  1. Mala interpretación del texto o de los iconos
  2. La ansiedad que da al no recibir una contestación inmediata
  3. Vigilar los estados en el ámbito de pareja pues genera desconfianza e inestabilidad en la relación. A veces entre compañeros de trabajo.
  4. No paramos a pensar nunca que la comunicación es sesgada, pues falta lo más importante, el tono y toda la comunicación no verbal que supone más del 70 % del mensaje que queremos transmitir.
  5. En los grupos se abusa de temas que pueden incomodar como la política, la religión, o chistes de tinte “machista”, que son temas que suelen ir acompañados de polémica porque incorporan posicionamiento, pasión e ideologías.
  6. A veces, personas con más carácter o personalidad dominante crean un ambiente enrarecido, ya que no le dan el uso debido al grupo “profesional” que comparten, etc etc.

¿Quién no ha vivido algún episodio desagradable?  Esos tips seguramente podrían ser muchos más, pero seguro que todos tenéis en el recuerdo aquel caso que habéis vivido en vuestra propia experiencia.

He preguntado a una serie de profesionales multidisciplinares, expertos en gestión de conflictos y gestión de crisis de reputación y entre todos, con la ayuda de la campaña “familias que wasapean en paz”, hemos acordado una serie de consejos para un uso responsable.

“10 Tips para un WhatsApp profesional responsable”:

  1. Sentido de la RESPONABILIDAD, evitar rumores y cadenas no contrastadas, la mayoría de las cadenas son falsas y no aportan nada.
  2. Sentido COMÚN, no compartiendo contenidos que infrinjan la intimidad o privacidad de las personas. Expresar el propio criterio o disconformidad.
  3. Uso HONRADO, comunicando lo que seríamos capaces de decir a la cara.
  4. Uso EFICAZ, a través de mensajes cortos y directos, compartiendo información útil y de valor, ya que estamos en un entorno profesional.
  5. Uso PRUDENTE, que podríamos resumirlo: “se corrige en privado y se felicita en público”. Evitar discusiones acaloradas en público, dado que tenemos grupos bastantes concurridos.
  6. Desde un sentido de IGUALDAD en el trato sin lenguaje sexista y mucho cuidado con el humor, que puede resultar ofensivo.
  7. En grupos EXTREMAR, el CUIDADO en el uso de las coletillas, tópicos o chistes machistas o hembristas.
  8. Uso desde el RESPETO por lo diferente, las creencias o la multiculturalidad. Respeto por los horarios.
  9. No MOMOPOLIZAR con mensajes interminables, no es el lugar indicado para conversar entre dos o tres del grupo si la conversación no de interés para todos.
  10. Es decir, y lo más importante, que no falte nunca la EDUCACIÓN en el trato.

Desde luego, sin nos paramos a pensar, a nada que lo hagamos un poco mejor podremos evitar muchos malos entendidos, más de un sofocón y algún que otro mal rato en nuestras conversaciones entre compañeros, amigos o grupos varios. 




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