Directorio es el servicio de Law&Trends para buscar abogados y profesionales jurdicos

LawAndTrends



Sufrir contaminación acústica por parte de un vecino ruidoso (gritos, golpes, mascotas, funcionamiento de electrodomésticos) es una de las peores situaciones con las que te puedes encontrar en tu domicilio, incluso se puede considerar una invasión al derecho de intimidadcuando traspasa las paredes del hogar. Por ello es importante conocer cuáles son los límites máximos de ruido permitidos y los mecanismos de control para evitar su superación.

Tanto los valores máximos de ruido permitidos por la normativa vigente en el interior de las viviendas, como los mecanismos de control previstos para poner fin a los excesos de ruido dependen de cada ayuntamiento que es la autoridad competente para ello. Para ello debemos acudir a la ordenanza que regula cada zona. Esto significa que un mismo tipo de ruido puede tener un tratamiento diferente según dónde se produzca, y lo que en un municipio puede ser tolerable en otro podría ser sancionable.

Además, hay que tener en cuenta que los niveles máximos de ruido varían en función de la estancia donde nos encontremos y de la franja horaria del ruido.

¿cómo actuamos ante un “vecino molesto”? Explicándole las molestias que ocasiona para que cese en la actividad o reduzca el volumen de las mismas. Si el vecino ruidoso ocasiona molestias en varias viviendas, es recomendable poner la situación en conocimientos del presidente de la comunidad, quien deberá requerir al vecino que cese en su actividad y, de no conseguirlo, podrá convocar junta extraordinaria de vecinos para decidir si emprender o no acciones legales contra el vecino molesto.

Si el diálogo fuera infructuoso, se debe llamar a la Policía para que sean ellos quienes hagan una medición y si realmente está superando los límites establecidos procedan a abrir un expediente sancionador.

Pero ¿cómo podemos probar que el ruido de nuestros vecinos es elevado? Lo primero que tenemos que hacer es llamar a la policía local para que puedan medir con un sonómetro los niveles de ruido de los que somos víctimas, acreditando así que la emisión sobrepasa los decibelios permitidos, y de este modo poder abrir el expediente sancionador contra la persona infractora.

Es interesante tener en cuenta que existen procedimientos tanto en vía civil como en la penal para reclamar al causante del ruido una indemnización por cuantos perjuicios haya podido ocasionar a lo largo del tiempo. Esto depende de cuál es el objetivo que persiga la persona perjudicada: eliminar para siempre el ruido, o bien percibir una indemnización por los perjuicios sufridos en el pasado a causa del ruido ajeno.




No hay comentarios.


Hacer un comentario

He leido y acepto los términos legales y la política de privacidad